No es posible, dirán muchos. ¡Si usamos Facebook para colgar nuestras fotos de viaje, para contarnos nuestras tontadas del día o para revelarnos epifanías vitales! ¿Cómo va a ser eso un medio de comunicación? Los medios son empresas serias, ¿verdad?, volcadas en crear información fiable y veraz, contrastada, que se basa en fuentes rigurosas y de gran valor social (políticos, instituciones) o sobre hechos de gran trascendencia… No hay más que ojear los periódicos o ver las noticias de televisión para tener claras las diferencias… ¡Los medios de comunicación son informativos, Facebook es un pupurrí de chismes, fotos trucadas, comentarios insidiosos, felicitaciones de cumpleaños! De ninguna forma eso puede ser un medio de comunicación, concluímos…De acuerdo, Facebook no es un medio de comunicación al uso, está claro. Es, como afirma categóricamente la película de Fincher, una red social, a social network, quiera esto decir lo que quiera decir, porque tampoco es que sea un término muy preciso, pues al fin y al cabo me junto con gente (sean amigos o no) para infinidad de propósitos, incluidos los de informarme por boca de algunos de hechos y de noticias y de apreciaciones más que valiosas… Aquí la cuestión no es si Facebook ES un medio de comunicación de masas, sino si FUNCIONA COMO un medio de comunicación en ocasiones, cuando  me entero de un abuso policial por un vídeo que ha colgado un amigo, o cuando emitimos opiniones propias sobre hechos políticos o económicos que nos afectan, o cuando juzgamos películas y libros, como haría cualquier reseñista de un medio convencional.

¿Cómo llamamos entonces a una plataforma que suplanta en sus funciones a los medios convencionales más de una vez?  Pues, ¿quién negaría que el 15M no hubiera existido sin las redes sociales y las plataformas online? ¿Podría haberse hecho tan fuerte la resistencia informativa a la propaganda política de la crisis si no existiera Facebook? ¿No lima la dominación mediática  que fotos como estas que enlazo, sobre el derrumbe de un muro en la plaza de Tahrir, en El Cairo, existan y se difundan? Y sobre todo, para aquel que las tomó o para sus protagonistas…

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Insisto en la intuición primera: que Facebook no es un medio de comunicación; completa y suplanta a los medios tradicionales, sin embargo, en aquellas funciones que estos descuidan, marginan o silencian…

Tomemos un ejemplo sencillo para que todos nos entendamos.

El caso de Sánchez Gordillo, el diputado de IU que apoyó una acción reinvidicativa de un sindicativo, el SAT, que entró en un supermercado para robar comida para varias ONG y comedores sociales.

La noticia no la crea Facebook, está claro. La noticia se da aquí o allá, no importa en qué plataforma convencional, si en un periódico o en un noticiero de la televisión. Sin embargo, Facebook lo que hace es difundirla, propagarla, reforzarla, comunicarla, en una palabra, porque aunque el signo de la audiencia en Facebook sea la atomización (un montón de puntos dispersos), ésta es también su fortaleza, al lograr extenderla y llegar a audiencias que, de otra forma, nunca se hubieran enterado de la noticia.

Posteriormente, al cabo de unos días, Facebook se vuelve una plataforma de debate o de discusión sobre la noticia, y aquí ya los medios de comunicación convencionales entran y salen (enlazados por sus artículos), aunque están en clara desventaja frente a los usuarios de Facebook, que comentan, polemizan, critican, hacen lecturas críticas o mordaces de lo que leen o ven… Y de esa forma, Facebook se puede convertir (y repito el verbo auxiliar, puede) en una herramienta de crítica y de resistencia frente a las noticias convencionales… Al cabo de unos días, el demonio Sánchez Gordillo se ha convertido en un santón o en un político respetado o comprendido por muchos, por más que los medios convencionales intentaran volverlo un apestado… Facebook, en en un caso como este y como en tantos otros, sirve para lanzar dardos contra el pensamiento único y hegemónico… No es la solución a nuestros males, faltaría más, pero ¿no ayuda  reforzar nuestras ideas y nuestras acciones saber que no estamos solos? Cuando uno ve en Facebook decenas de fotos del apoyo popular a la entrada en Madrid de la marcha de mineros, ¿no funciona ahí Facebook como un medio de comunicación? ¿No sirve de contrapeso a los dos minutos que le dedicará la televisión?

No podría haber habido 15M sin Facebook porque éste puentea, cuando hace falta, a los medios convencionales, deja hablar a voces disonantes, críticas, marginadas, invisibles en las grandes plataformas mediáticas. Se podría argumentar, claro, que esto sucede si tengo dentro de mi lista de amigos o de páginas a usuarios de esa índole… Anda, pues es verdad, ¡pero es que eso pasa con los medios convencionales en grado sumo! Si uno solo se informa con cierto periódico o cierto noticiero, el grado de cerrazón aumenta aún más…

Lo que no podemos perder de vista es el siguiente hecho: muchos ciudadanos comienzan a informarse y a fiarse más de ciertas opiniones y de ciertas informaciones que recogen de su cuenta de Facebook más que de las opiniones “legitimadas” y “contrastadas” de los medios convencionales. Y no parece que sea por las virtudes de la red social, sino por los defectos, los vacíos y las ausencias detectadas en los medios convencionales… Cuando la opinión pública desaparece de los medios convencionales, la ciudadanía toma la palabra. Sin más. Por eso  Facebook se politiza en ocasiones y otras banaliza. Como nosotros mismos.

Creo que ningún soporte mediático es bondadoso o maléfico en sí mismo; todo dependerá del uso que se le dé, como siempre se dijo de la televisión. Facebook es un cajón de sastre, ciertamente, pero si queremos y sabemos usarlo, también puede ser una herramienta ideológica desaforada.  Si queremos.

Epílogo: Otra discusión sería si Facebook  es el avance de hacia dónde van los nuevos medios de comunicación,  esto es, que disfrutamos de las fotos, las frases, los comentarios y las iluminaciones de nuestras redes de colegas y conocidos tanto o más que de los profesionales de la información… Es asunto de otro artículo.

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