1. Empieza a escribir porque te gusta. Las demás razones son infinitamente secundarias.

2. Que las opiniones de los demás te resbalen; al menos al principio. Cree en tu obra, por mala que parezca. Recuerda que habíamos dicho que empezábamos por el placer, no para agradar a nadie.

3. La escritura, y aun más la literatura, es una labor de años. No creas que una tarde inspirada te llevan al genio o al triunfo. El trabajo y la humildad duermen juntos.

4. Al principio estás solo, muy solo, y la palabra “escritor” te queda grande. Este decálogo aconseja no usarla hasta que un ayuntamiento te pague con creces por una charla y por los gastos del hotel, incluido el minibar.

5. Primero viene la escritura; luego, mucho más tarde y tal vez nunca, la publicación. Tras ésta, mucho más tarde y tal vez nunca, los ingresos por escribir. No seas iluso: se escribe por escribir, sin un fin; si tu único objetivo es vivir de ello, ingresa en una buena escuela de gastronomía. Se hace más dinero y da más satisfacciones.

6. La publicación no garantiza o asegura nada: ni lectores, ni ingresos, ni reconocimiento. Así que no tengas envidia ni impaciencia; trabaja en tu obra.

7. Hay escritores y trabajadores de la escritura. Elige bien lo que quieres ser, porque estos últimos hacen lo que haga falta, y escriben para quien haga falta, con tal de aumentar los ingresos y el reconocimiento.

8. Compárate con los escritores que te gustan, pero tampoco seas hipercrítico contigo mismo al principio. Ellos también empezaron de cero  y escribieron páginas olvidables. Esto no es una carrera; es un viaje sin la Lonely Planet por el simple placer de mover los pies y ver mundo.

9. La escritura no es una profesión, aunque te paguen por ello; tampoco es una etiqueta que te asignan los demás, aunque se haga con mucha frecuencia. Es una actividad tan gozosa y prescindible como nadar o montar en bici. Así que hazlo mientras el placer dure, porque te lo pasas bien; déjalo cuando te dé la gana y vuelve cuando quieras. Las palabras siguen aunque desaparezcan todas las editoriales.

10. Escribe y calla.

 

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