“La escritura más temprana que aprendió a leer fue la de las huellas: era una especie de notación musical rítmica que siempre existió; se imprimía en el suelo blando, y el hombre que la leía asociaba con ella el ruido de su origen”—Elías Canetti, Masa y poder.

“El contenido social originario de las historias de detectives es la pérdida de las huellas de cada uno en la multitud de la gran ciudad”—Walter Benjamin, El París del Segundo Imperio en Baudelaire.

“El estilo es la huella del contexto en la escritura”—Teun A. van Dijk, El discurso de la noticia.

Prólogo

Este trabajo surge de una intuición del escritor Ricardo Piglia, en la que afirma que el cuento  Los crímenes de la calle Morgue descubre el género detectivesco en el periódico:

“Los periódicos son el escenario cotidiano del crimen. Y el género [de la novela policíaca] es su doble: nace allí y nace para leer de otro modo y así cortar el flujo de lo que no se deja descifrar. […] En Los crímenes de la rue Morgue, lo que Dupin lee en los periódicos es el relato fragmentado del crimen. Hace una lectura muy sofisticada de la información” (Piglia, El último lector, 2005, p.84)

En este cuento, Dupin es capaz de resolver el caso del asesinato mediante el análisis y la inferencia, datos  que se han enfatizado en numerosas ocasiones. Ahora bien, corresponde detenerse en ese pequeño detalle subrayado por Piglia y, previamente por Benjamin: la confluencia del discurso periodístico y el género policíaco. El principio de la investigación está claro: ¿qué había aprendido de los géneros periodísticos Poe? ¿Qué le ofrecen los periódicos en la génesis del relato detectivesco?

Piglia estaba más interesado en la figura del lector (y la función de la lectura) en el género detectivesco y había señalado, casi de pasada, el afortunado encuentro de éste con el periodismo. A mí me interesaba más ese detalle, ese apunte fértil. Así que ya estaba planteado el problema: escribir un proyecto de investigación a partir de un detalle, que parecía minúsculo, y que, sin embargo, planteaba soluciones a problemas de los dos discursos. El objetivo, en fin, consistía entonces en rastrear la confluencia de ambos géneros, incluidos sus distintos recorridos, desde un enfoque interdisciplinario que incluyera elementos de la historia literaria, de la narratología, de la semiótica, de la pragmática y de la teoría de la recepción.

De esa forma, esta es una investigación de ida y vuelta. Al principio, aparece la influencia del periodismo en la narrativa policíaca. Después, como reacción, el periodismo de investigación asimila numerosas convenciones en su poética, en su moralidad y en sus convenciones formales procedentes de la novela policíaca. Y, de nuevo, vuelta a empezar, en una influencia mutua, que no hay que buscar en un origen o en un lugar específicos. Este trabajo pretende investigar el modo en que el periodismo de investigación y la narrativa policíaca comparten distintas técnicas, procedimientos y estrategias lectoras, dentro de un modelo narrativo subyacente a los dos discursos, que en este proyecto de investigación he acuñado bajo el término relato de la investigación.

La narrativa policíaca se ha dejado influir por numerosos aspectos procedentes del periodismo y, en particular, de su vertiente menos sometida a las rutinas de trabajo: el reportaje de investigación; éste, por su parte, ha bebido de convenciones, de trucos, de maneras de mirar y de relatar la realidad que remiten a la tradición de la novela policíaca. Ése ha sido el sentido del viaje: bidireccional y siempre oscilante.

(Narrativa policiaca y periodismo de investigación: relaciones consentidas. Disponible en ebook en la web de Librerantes: FronteraD, Madrid, 2015)

 

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