Parece demasiada coincidencia: en poco más de mes y medio, se juntan los titulares de varias noticias que, escondidas durante años, salen de golpe ahora e interpelan directamente al Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Imágenes filtradas sobre casos de violencia por parte de agentes de seguridad en el Metro de Madrid, imágenes de hace dos años y pico.
El supuesto caso de negligencia médica en el Hospital Doce de Octubre de Madrid: una bacteria que podría haber causado la muerte a más de 18 pacientes. Datos que comienzan a fecharse en el año 2006.

O la información sobre el supuesto abuso de poder por parte de agentes policiales en Coslada. De nuevo, hechos que se remontan años atrás, y durante varias alcaldías de la ciudad, sin que se haya sabido nada.

Hasta ahora.
¿Azar, resultados del incansable periodismo de investigación de este país, o más bien, filtraciones interesadas, fuentes desconocidas que señalan con el dedo mientras se tapan la cara?
Antes de nada, aviso al lector precipitado: que no nos caiga bien la actual dirección de la Comunidad de Madrid, ni sintamos simpatía alguna por su trabajo, sus decisiones políticas o su discurso, no nos impide señalar que esta colisión atropellada de noticias sobre la Comunidad de Madrid recuerda, ciñéndonos al periodismo, a numerosos casos de nuestra historia democrática reciente en la que se han usado los medios de comunicación para el acoso y derribo de un candidado a un partido político. Los señores Alfonso Guerra, Josep Borrell o incluso Pasqual Maragall algo tendrían que añadir al respecto.
Así que, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?
Primera hipótesis: periodismo de investigación del bueno (caso de las imágenes de Metro y del hospital Doce de Octubre), y el caso de Coslada, ya ven, no es más que una denuncia que ha irrumpido en los juzgados. Dudas: el periodismo de investigación en este país brilla por su ausencia, y cuando surge, surge por alguna finalidad concreta. ¿Ya no nos acordamos de que la trama informativa que seguía la pista al señor X del periódico EL MUNDO paró en seco cuando el PP llegó al poder?
Segunda hipótesis: una conspiración informativa. La pregunta inmediata es ¿por parte de quién y contra quién? No está claro, no tenemos datos empíricos ni fuentes fiables que nos permitan argumentar una propuesta. Y además, esto es un artículo de reflexión, no una soflama. Otra duda, además: a lo mejor nosotros también estamos cayendo en teorías de la conspiración cuando nos faltan datos para explicar ciertos hechos.
Tercera hipótesis: tres eventos informativos que, por puro azar, han coincidido en el tiempo natural de los medios de comunicación de este país, medios que, tras la vuelta al ruedo del Congreso, arden en deseos en contar noticias. Duda: qué raro que tengan en común las mismas etiquetas, a saber: Comunidad de Madrid, errores en la Administración, información ocurrida hace/durante años.
Sin datos fiables, sin un garganta profunda que desvelar en el último momento por arte de birlebirloque, debemos quedarnos en la barrera: parece demasiada coincidencia.
Saludable la labor de quien se empeña en emborronar entradas de blog.

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