TeresaMe encuentro con un amigo en el chat. La conversación deriva hacia un libro que está leyendo, Transgressions: The Offences of Art, escrito por Anthony Julius (editorial Thames and Hudson). Empezamos a charlar sobre qué es la transgresión y cómo se utiliza en el arte, pero también en la publicidad, en el cine, en la lucha política… Al final le aguijoneo con el tema de las fotos más transgresoras de la semana, las fotos de De Juana Chaos atado a una cama de hospital con aspecto moribundo.

Diego: Me estoy leyendo un libro que se llama Transgression, sobre historia y crítica e historia de la crítica del “arte transgresor”.Raúl: ¿Del arte transgresor en general? Había pensado escribir sobre la transgresión política en el blog.
D: Principalmente habla de Arte, pero lógicamente las “tácticas” de la crítica de Arte han empapado a todo lo demás, así que es facilmente extrapolable a casi cualquier campo cultural.
Anthony Julius habla de las tres técnicas de defensa del arte transgresor. La primera es la del extrañamiento, que consiste básicamente en que el arte profundiza en los tabús, en lo prohibido, para permitirnos cuestionar nuestras percepciones, etc, etc.
La segunda es la defensa formalista, que pone en segundo plano el significado, el “tema”, y se centra en que, transgresor o no, el arte debe de ser valorado de manera puramente estética
R: Ummm.
D: Así que Crash de Cronenberg, p. ej., debería ser valorada como experiencia puramente “cinematográfica” en vez de entrar a cuestionar su moralidad, las ramificaciones de su temática, etc, etc.
Y, por último, la defensa canónica.
R:Ya, pero al mismo tiempo su juego formal parte de choques éticos… En el caso de Crash es obvio que la belleza o el interés de la película parte del conflicto que se crea con nuestros valores, ¿no?
D: Exacto. Precisamente el autor dice eso.
R: Es decir, ¿hacer transgresión con una finalidad puramente estética? ¿sobre todo para conseguir belleza?
D: Por ejemplo, La Crucifixion de Francis Bacon, que defendía el hecho de que en la obra apareciera un brazalete nazi. Según Bacon era porque “necesitaba usar el color rojo en esa parte del cuadro”.
R: Ostras, vimos hace poco La pasión de Cristo de Mel Gibson. Qué petardo, no había quien la aguantara. Media hora de azotes al pobre cristo…

D: Es rollete.
R: La reflexión ahora sería qué es estética o qué nos produce placer estético
porque Happiness de Todd Solonz me parece una obra maestra sobre todo por los temas que toca y cómo los toca.
D: Y el autor de Transgressions dice algo parecido a lo que dices tú, que la defensa formalista muchas veces no solo no protege de los detractores de la obra, sino que les da la razón: el hecho de que materia temática “transgresora” deba ser valorada unicamente por su valor estético es parte del “vacío moral” del que se quejarían sus detractores. La defensa canónica es muy típica también.
R: Explícamelo un poco mejor.
D: Algo así como que un artista transgresor forma parte de una tradición de artistas transgresores, que en su día también fueron criticados o censurados, y algunos de los cuales luego son “clásicos”… Manet, p. ej. Así que, si rechazas una obra transgresora actual, estás rechazando a Manet!!!
R: Sí, eso lo había pensado alguna vez. Que lo que es transgresión en un determinado momento es después asimilado como canon o como obra clásica. Fíjate en los románticos o la forma en que los beatniks han sido engullidos por la cultura pop.
D: Claro.
R: Hasta Burroughs vende más camisetas que…
D: El problema es que muchos artistas hacen obras pensando en que sean “merecedoras de estas defensas”…
R: También es cierto…
D:… más que en que sean realmente transgresoras.
R: Jugar o prever la interpretación que se va a dar a la obra, y después recurrir a la defensa de la obra transgresora…

D: Quiero decir, ¿cuántos “transgresores del cristianismo” quedan por aparecer antes de ya no le produzca la más mínima impresión a nadie?
R: (David Delfín, el diseñador de moda) convertido en el icono de la transgresión de la moda por incluir diseños que, seguro, son los que menos se venden. ¿Has oído lo de la última película de Ray Loriga?
D: No… cuenta, cuenta.
R: En el cartel aparece la mano agujereada de Cristo tocando el hombro desnudo de Paz Vega… Y, claro, ya se ha pronunciado la Iglesia. Así que publicidad gratuita que va cayendo poco a poco. Si logran venderte el producto como provocación, será un éxito seguro. “Jugar o prever la interpretación que se va a dar a la obra, y después recurrir a la defensa de la obra transgresora”…

D: Me ha recordado al último no-escándalo de la Super Bowl. Dijeron que Prince tocando la guitarra era un “símbolo fálico”. Es un requisito fundamental para que algo sea considerado un evento, que tenga un componente “transgresor”, y que invariablemente lo que se transgreda sea puritano, religioso, etc. Supongo que es parte de un movimiento global de “desublimación represiva”.
R: Sí, pero también has apuntado a otra cosa. Cuando se nos dice ya en la interpretación “que es transgresor” , ¿no tendemos a creérnoslo? Es decir, ¿cuántas veces se ha usado el término transgresión como recurso para defender a un artista? Recuerdo que lo dijeron de la poesía de Ángel González y… qué quieres que te diga, está bien, pero yo veo ahí poca transgresión. Para mí transgresor, otra vez, es Todd Solonz, que te habla de un pedófilo y no lo pinta como un monstruo… Es un avance, ¿no?
Por cierto, tienes que ver el documental De Nens, de Joaquím Jordá.
D: Puede ser, pero sería más interesante que te hablen de un pedófilo y que te resulte interesante AUNQUE LO PINTEN COMO UN MONSTRUO
R: Es sobre el caso del Raval, un juicio que hicieron a varios pederastas y la forma en que se trató el tema en los medios, en el juicio, las consecuencias que tuvo para las familias…
D: Quiero decir, invertir valores no te libra de las clásicas divisiones binarias que tenemos tan interiorizadas…
R: Sí, pero entonces NO SERÍA TRANSGRESOR, PORQUE ESE RETRATO ES EL HABITUAL.
D: ¡Exacto! Quiero decir, no es más incisiva una mirada, en cuanto que “transgesora”.
R: Claro… Pero creo que se ha vuelto mucho más transgresor naturalizar el mal, que los que intentan señalar con el dedo lo provocador que es mi obra, ¿no?
Vuelvo de nuevo al ejemplo de La pasión de Cristo. ¿Es una peli transgresora? En principio, sí. Pero luego te das cuenta de que no va mucho más allá de mostrarnos el sadismo, algo muy habitual en el cine.
Quizá sería transgresora si entendemos que Gibson la hizo así PARA QUE DISFRUTÁRAMOS DEL SADISMO CON QUE SE TORTURA A CRISTO. Ésa si que hubiera sido una frase transgresora.
D: Para mí lo único interesante de La pasión es que demuestra que nuestra percepción de lo real en una representación está total y absolutamente mediada (es de perogrullo, por qué íbamos a cuestionarnos qué es más real, si sólo existiera lo real, pero bueno).
R: Claro, y que se puede contar una y otra vez la misma historia, pero cortando un poco aquí o añadiendo una capa allá.
D: Así que es como, NIÑOS, PARA QUE ENTENDÁIS POR LO QUE PASÓ CRISTO, VOY A ACTUALIZAR AQUELLOS VIEJOS PEPLUMS, PARA QUE VEAIS QUE FUE ALGO MUY SANGRIENTO, COMO UNA PELI JAPONESA DE ESAS!!! La pasión es un “update”.
R: Sí, pero al mismo tiempo la deja en versión subtitulada para ganarse respeto y venderla como un producto serio y “fiel a la verdad”.
D: Claro, pero eso es parte de lo que digo: “así es más real”.
R: Así que capta dos audiencias muy diferentes.
D: Pero esas dos audiencias maman de las mismas corrientes críticas, en mi opinión. Lo que en música llamamos “rockismo”: que una cosa es más real cuanto más, por ejemplo, sangrienta, más “sucia”, más “oscura”, más “transgresora”.
R: La cuestión es que la obra artística siempre parte de un artificio, de una manipulación de materiales, estén basados en lo real o no, porque no puede ser de otra forma, porque lo artístico es manipulación… Ahora parece que lo artificioso está alejado de lo real… ¡¡¡Pero si lo realista hace lo mismo!!!
D: Claro, el realismo es solamente un estilo.
R:Sí, pero ahora tiene muchos adeptos.
D: En Mediated, de Zengotita, se dice que hoy en día, lo opuesto de real no es falso. Dice que lo opuesto de real es “opcional”.
R: Qué bueno.
D: Lo real es lo accidental, todo aquello que nos sucede en la vida y que nos recuerda por qué coño pasamos el día escondiéndonos en lo “virtual”. Real contra falso es una preocupación romántica, sobre lo mediado que está el concepto de realismo.
Fíjate en la publicidad.Cómo se transmite “realidad” y “sinceridad” de formas completamente diferentes, dependiendo del segmento al que vaya dirigido el anuncio. ¡Anuncios que son cutres, y anuncios que quieren transmitir cutrez
no es lo mismo!
Pero la palma se la lleva aquel anuncio con Esther Arroyo en el que ESTHER ARROYO interpreta a Esther Arroyo ensayando el texto del anuncio…
R: Claro… Se parte otra vez de un juego de percepciones y de unos códigos que manipulan la apariencia…
D:… implicando que Esther Arroyo va a hacer un anuncio diciendo lo bueno que está un queso, o lo que sea.
R: “Qué realistas y qué fuera de lo virtual estamos”
D: ¡Pero a su vez, a ella le encanta ese queso!!! HAZME CASO A MÍ, NO A MI SIMULACRO!
R: Una vez estuve en una charla sobre semiótica que dio Gonzalo Abril.
D: A-ha
R: Fue un poco dura, lleno de términos y de argot que no explicaban, pero hubo varias cosas bien interesantes. Habló, por ejemplo, de que todo proceso de significación, todo acto de descifrar un acto de comunicación requiere una traducción, un mecanismo en el cual utilizo mis códigos y mis conocimientos para interpretar lo que quiere decir ese acto de comunicación.  Pero lo más increíble es que llegó a preguntarse si, de alguna forma, un pensamiento, el mismo acto de reflexionar no está siendo ya una forma de traducción de “nosotros mismos”… No hay una idea transparente y diáfana, “fuera de uno”, sino que todo tiene que pasar por esa vorágine de significados. Y, claro, en ese proceso de traducción está claro que la cultura y el aprendizaje cultural (ideología, sentido común, mitos sociales) juegan un papel decisivo en la forma de interpretar. Dijo una frase bien sugerente: “Seguimos en la fase del colonialismo”.
D: El lenguaje es una cosa muy curiosa. Y, efectivamente, creo que estamos permanentemente definiéndonos a través de un lenguaje heredado y todo ese bagaje cultural
R: Eso es… La transgresión no deja de ser una convención… No hay obras transgresoras sino interpretaciones transgresoras.
D: la cuestión es ¿qué me lleva a valorar especialmente una obra transgresora cuando no transgrede MI percepción? Hay un componente de afirmación de uno mismo, supongo.
Quiero decir: entra en una web neonazi. Hay mucha transgresión. ¿eso lo hace interesante?
R: Explícalo un poco mejor.

D: La gente no quiere que transgredan SUS percepciones; quiere, por supuesto, que transgredan la de los que perciben como “opuestos”.
¿cuál es el capital intelectual entonces?
R: Pero, no sé hasta qué punto hay una convencionalidad sobre esa transgresión…
D: Creo que lo que quiero decir…
R: Por ejemplo, ver la imagen de un soldado que dispara o remata a otro es una transgresión… Pero lo hemos visto mil veces… Quizá entonces la transgresión choca con la moral, no con las veces que se ha tildado esa acción de “transgresora”.
R: Oye, una cosa sobre la que me gustaría discutir…
D:… es que aquellos que aprecian una obra en cuanto que transgresora son precisamente lo que ya han hecho un juicio sobre lo que está siendo transgredido…
R: Las fotos de Iñaki De Juana Chaos del martes.
D: ¡Y hay un componente de victoria intelectual un poco tontorrón! Quiero decir…Maldita sea, la cuestión es comprender cómo nuestro propio sistema de valores puede ser plausible, pero erróneo, la cuestión es comprender cómo CUALQUIER sistema de valores puede ser plausible, pero erróneo.
R: Un momento…
D: De Juana Chaos…
R: Creo que las fotos de Inaki De Juana Chaos parecen más provocadoras y más transgresoras que las interpretaciones sobre su caso, que es, en mi opinión, el verdaderamente duro y anticonvencional.
D: Confieso que no he seguido mucho el asunto.
R: Me explico. La imagen apela a la transgresión moral, de lo que hablabas antes, y choca más rápidamente con nuestros principios morales (la imagen de un tipo atado a una cama con cara de moribundo).
D: Vamos a aplicar la defensa formalista. Sin el contexto particular, la foto no es gran cosa.
R: Sin embargo, su caso es lo verdaderamente transgresor: en prisión preventiva después de dos años, por haber escrito dos artículos que podrían ser considerados “amenazas de muerte”. Sin embargo, aquel tipo que gritó en un juicio “Te voy a arrancar la piel a tiras”, fue condenado a dos años por amenazas. De Juana Chaos lleva ya dos años y aún no lo quieren soltar… ¿Por qué?
D: La vuelta de tuerca, en el contexto de esta conversación, sería ¿eran “transgresores” aquellos artículos?
R: Sí, en cierto sentido, sí. Escribir que “si no sacas tus manos de Euskal Herria te vas a quedar sin ellas” es, como mínimo, poco convencional como recurso estilístico en un artículo de periódico. Ahora, de ahí a que sea un delito de “amenazas de muerte” es también discutible. Señores como Pedro J. o Jiménez Losantos están usando la transgresión política continuamente, incluso llegando a imputaciones gravísimas, y ahí nunca nadie ve motivos de delito…
D: Hoy uno de mi curro, ex militar, mandó un Power Point sobre De Juana Chaos. Basicamente era la foto de De Juana Chaos y después fotos de victimas de atentados de ETA, y fotos de los atentados en sí, y muchas arengas.
R: Ese montaje es también claramente transgresor… Pero tiene una intencionalidad muy clara.

R: Es como cuando se añade la aposición “asesino de 25 personas” justo después del nombre “Iñaki De Juana Chaos”… Es como construir toda su figura en torno a su pasado etarra, así que queda por completo deslegitimado como dialogador… Lo convierten en una figura sin voz o sin derecho a réplica.

D: Se me ocurre que el “conflicto vasco” tiene pocas imágenes recientes que transmitan la sensación de supuesta opresión. La de De Juana Chaos, de pronto, es una MUY buena, con un timing excepcionalmente incómodo!!!
R: Por cierto, ¿sabías que el ex Ministro de Justicia dijo que “no había que dar cobertura mediática a los presos etarras”. El autor del artículo de Iñaki De Juana Chaos publicado en The Times se tuvo que defender apelando a que informar sobre este caso era provocar un debate necesario… Por lo visto, silenciar y seleccionar a los que participan en el debate se nos da estupendamente*.
D: ¡Es la defensa del “extrañamiento”!
R: Claro, eso es. Desde ciertos entornos de la izquierda abertzale también se ha usado y se ha manipulado el caso de De Juana Chaos, solo que esta vez para vender la idea de represión del Estado español. Ponían la foto de De Juana Chaos atado a la cama y el subtítulo era “Democracia a la española”…

D: Me voy a dar una ducha, tío.

Aquí acabó el diálogo sobre la transgresión, como podéis ver.

*Siguiendo con el tema, descubro rastreando en Menéame que ayer viernes, día 9/2/07, el periódico The Times publica una carta de José María Aznar en la que éste acusa al periódico de hacer publicidad a un ETARRA. ¿Qué habíamos dicho de cómo seleccionamos a los que tienen derecho a opinar y a participar en la esfera pública?